jamón o costillas no nos preguntamos que esos animales en el viaje hacia el matadero sufren mucho más que los toros, porque van unos encima de otros, causándose muchas heridas que nadie cura y hasta que mueren pueden pasar muchas horas. Por no hablar de las gallinas, que evidentemente no están dando un paseíto por la pradera esperando al gallo, más bien las tienen unas a otras pegadas, con luz artificial todo el día para que pongan más y más huevos sin descansar; pero claro luego comemos tan ricamente huevos rellenos con salsa bechamel.
Eso sí, los toros y,cuidado, los muñecos de toros, prohibirlos, porque sí, porque es cierto que por eso nos llaman "la piel de toro". |