Puestos a llamar a las cosas por su nombre
BRBnero
Me acuerdo de un profesor que tuve, Juan Velarde, premio Principe de Asturias de las Ciencias Sociales, en la asignatura de Estructura Económica de España. Me acuerdo que para mí, joven como era, sus clases eran una ventana por donde se colaba un deseo de poner en entredicho y plantearse muchas cosas, sobre la historia económica de España y sobre la historia en general. No os podéis imaginar el clima que se creaba durante sus clases, un silencio y un interés especial, que creo compartíamos todos sus alumnos, ante una figura que adivinabamos tenía muchas cosas que decirnos. Talmente estabamos enfrascados, nosotros como alumnos, él impartiendo su asignatura, durante sus clases que me acuerdo de una anécdota en la que poco antes de las diez, hora en que se acababan las clases en la universidad, entró exabruptamente un bedel interrumpiendo el hechizo de ese momento. Menudo mosqueo se llevó, calificando al bedel de majadero. Así dió fin a la hora de clase que como era habitual se nos había pasado volando.
Al parecer de los pareceres parece ser que pareciendo lo que parece puede parecer parece lo que es. O parecido.