| Felix Cubero |
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Capítulo 3
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Madrid Jueves 20 de Julio.San Elías
Quedaban dos cajas por desenvalar,libros y su ordenador portátil.Mel
trajo pocas cosas, esperaba acabar su investigación en un par de semanas.
La factura más cara de transporte era la de su auto. Un Renault Space
del 90, naranja. Mel tenía muchas ganas de probarlo. ¿ Por
qué no? Debía recogerlo en la estación de Chamartín,
pero antes era necesario asegurarse de donde lo iba a aparcar en el viejo
barrio de los Austrias. También convenía asegurarse del sentido
de las direcciones de las calles, en estos años el casco antiguo había
cambiado notablemente,no tenía nada que ver. Pero primero una ducha
,Madrid-calor, mucho calor.
Había pasado toda la mañana en la biblioteca municipal de Cuatro
Caminos documentándose sobre el caso y estaba agotada.Las sociedades
secretas más poderosas se movían en torno a la figura del Temple.
Sus padres al morir legaron sus bienes a un grupo espiritual cátaro,"los
hermanos del Cisne".Una putada de más de 60 millones.No era una millonada
pero era una pasta.Mel no tuvo jamás idea de que sus viejos pertenecieran
a una secta.
Le había atraído Nas, de una manera canalla,por debajo.
Mel escuchaba la radio en el baño repasando mentalmente las responsabilidades
domésticas de su mudanza París-Madrid. Pensó con optimismo
que de momento sólo había tenido un pequeño problema
con su ropa. Era una afortunada. La maleta acabó en Tenerife. Pero
¡ qué coño ! estábamos en verano.. Había
tenido estos años muchas menos referencias de las que preveyó
cuando se fue a vivir, trabajar y sobre todo, amar a Francia. Al fin y al
cabo eran naciones fronterizas, y sus dos cuerpos de seguridad estaban la
vez más unidos que nunca.. Mucha C.E.E. de por medio y asuntos sucios
de Terrorismo casi enterrados por el eterno problema vasco o problema vasco-francés,
o problema español, vasco, francés, o problema vasco y europa,
o problema vasco y el mundo, o lo que sea.
España seguía siendo imprevisible. En la radio uno de los personajes
más populares y de éxito eran los ventrílocuos.¡En
la radio!La radio española era mucho mas atractiva que la francesa.
Al ponerse el albornoz blanco y las zapatillas para secarse el pelo, se acordó
de los laboratorios de su nuevo trabajo. Sus encargados eran Wen y Tina.
Médico y farmacéutica de medicina legal de la sección.
Wenceslao y Constantina. Wen era enorme, gordo y bastante alto. A Mel le
recordaba el rey de Oros de la baraja de Fournier. Con su barba patriarcal,
su ropa ancha, su bulimia no disimulada y constante por los caramelos, su
nombre godo...
Su apartamento estaba vacío y el teléfono no sonaba.Mel era
hija única . Sus padres habían fallecido hacía 2 meses
en accidente de tráfico.Estuvo un día en Madrid para enterrarlos.
Su padre, Gaspar, había sido militar. Murió con el rango de
Coronel. Mel no le recordaba especialmente operativo, trabajó la mayor
parte de su carrera en oficinas del Estado Mayor; y aunque tenía convicciones
firmes sobre el sufragio censatario, no se acordaba de haberle visto mostrar
un excesivo afecto por la dictadura. Desde luego le gustaba más beber
que la política. Su madre, maestra de escuela daba clases en un colegio
religioso del que nunca hablaba .No era devota ni siquiera iba a misa. Pilar,
Pili, mamá Pilar tuvo a Mel de mayor, no conoció a sus abuelos.
No conoció a ninguno. Más angustia para la pequeña y
solitaria Mel. Hija única, poca familia por no decir ninguna. Su timidez
enfermiza y algún que otro complejo por no tener hermanos le convirtieron
en una alumna,más que persona, reservada y estudiosa. Dos carreras,
diplomas y problemas.
Sus padres estaban ya jubilados cuando se mataron en mayo, chocando frontalmente
con un camión.Iban a visitarla.Sus cadáveres calcinados fueron
irreconocibles.
Mel acabó la carta que estaba escribiendo a su madre difunta
"...tantas y tantas cosas que te quise decir y no pude o no quise.Espérame.Tu
hija,Mel
Mel viajaba vacilante por Madrid, el aire acondicionado, y la dirección
asistida del coche eran un alivio en este Madrid tórrido de calles
diminutas, de pronto , se encontró en la Dehesa de la Villa,un trozo
de campo en la zona norte de Madrid.
Aún tenía la cabeza abotargada con los libros exotéricos
de la biblioteca y disonía de media hora antes de ver a Paula. Encontró
un lugar para aparcar , se sentó en uno de los Kioscos del parque,
y pidió una consumición. Preguntó al camarero si tenían
algún periódico. El camarero,después de mirarle descaradamente
las piernas, contestó:
-Lo siento, los que tengo no son del día-
Mel insistió- Es lo mismo es para buscar un teléfono público
de interés.Se repiten diariamente-
El camarero se encogió de hombros susurrando: ..-."Yo si que te hacía
a tí algo de interés diariamente..." y se alejó hacía
el puesto de bebidas.
Él sí que tenía buenas piernas, zambo y una de las piernas,
ligeramente más pequeña. Polio juvenil. Infancia juvenil desgraciada
, pensó Mel, la de este camarero andaluz con un inexplicable tatuaje
de la legión en su brazo derecho.
Otra vez, no. Una Heineken en copa helada y ella había pedido té.
¡Té con hielo.! Era demasiado, pagó y buscó la
sección de teléfonos públicos en el periódico
que le habían dejado en la mesa, anotó el número de la
asociación de Alcohólicos Anónimos.Había también
otro número escrito a bolígrafo apresuradamente.El camarero
textualmente dijo:
-Los dominicales del ABC traen chicas más guapas que los de El País,que
los de derechas nos hacemos más pajas .-
¿Eres de los que cometen faltas ortográficas al hablar?
-Si te gustan los guarros ...te he apuntado un teléfono.A ver si te
voy a servir yo,francesita....
Mel huyó despavorida. Buen viaje , libidinoso caballero legionario
de dificultosos andares.
Se dirigía a visitar a la ex-mujer de su antedecesor en el puesto.
Bil, el posible suicidado. El cadáver de Bil apareció en el
túnel que comunica las estaciones de Noviciado y Tribunal rodeado de
cardos,hace 2 meses. El conductor de una máquina,que revisaba las
vías, vió un bulto situado a unos doscientos metros de Tribunal.
La Jefatura Superior de Policía daba como seguro el suicidio descartando
otras hipótesis, aunque en la autopsia encontraron restos de tranquilizantes
en la sangre de Bil; Pentotal, Antabuse. No descartaron que el cuerpo pudiera
llevar algún tiempo, y que alguien lo hubiera encontrado antes, vagabundos,
rateros. La documentación de Bil no apareció. También
faltaba el dinero y pequeños objetos de valor; reloj, anillos, etc...
Bil estaba ausente de la oficina desde las vacaciones de Semana Santa .Encontraron
su cadáver en Mayo.¿Los cardos? .Opto por acudir a una biblioteca
municipal.El resultado óptimo y gratis.Aparecieron cardos tanto en
el asesinato de las chicas de París, que había venido a investigar
secretamente, como en la muerte de Bil. Los cardos, en el lenguaje exóterico,
son signo de identificación entre los que han pasado a tomar parte
en la conservación de unos arcanos o secretos, que constituyen la
base misma de su organización.Por ejemplo ,después de la evolución
de la orden del Temple, numerosos caballeros constituyeron en Escocia la
"orden del cardo".Mel había recortado una ilustración de un
volumen de la biblioteca.Pequeños delitos corrientes entre policías.Era
el conocido autorretrato de juventud de alberto Durero; lo hizo con un cardo
en la mano proclamando, a quien supiera verlo, su adscripción a un
grupo secreto. Las espinas ocupaban también un lugar destacado en
la literatura ocultista. Espina, se trata muy a menudo de un símbolo
que aparece en la toponimia tradicional y que con sus variantes y sus equivalentes
espinosa, espinaredo, zarza ,rosal,u ortiga, designa el acercamiento a un
enclave mágico, es pues un arranque de camino para aquel que lo emprenda
sin la conciencia de sufrir y sin la preparación.
Una vez más, en aquel día, Mel pensó en la muerte. En
lo que hubiera querido ser Bil; desde luego, un muerto problemático
para sus compañeros policías, no. O tal vez, sí.
La International Police junto con los servicios policiales franceses había
inflintrado a Mel en el departamento judicial Madrileño. Santolaya,Bil,
Boca, Wen y Tina eran sospechosos del asesinato de unas prostitutas en un
hotel de París. Las primeras pruebas periciales, aunque rocambolescas,
eran casi determinantes. El departamento en pleno estuvo en un congreso en
París en la fecha,9 de Febrero, del crimen. Mel esperaba la confirmación
de más pruebas con la llegada mañana de Gerard, su compañero
y ex-amante.Él no lo creía mucho,para él seguían
siendo novios.
De lo que estaba segura es de que Bil no practicaba a rajatabla la pintada-,un
graffitti de colores chillones de gusto primitivo: "No hagas lo que quieras,
quiere lo que haces",- situada en los puentes de la M.30 Oeste-Norte , si
lo hubiera practicado no se hubiera dejado matar.
Conducía relajada
Mel conectó su grabadora portátil y comenzó a dictarle.Una
costumbre que tenía desde sus tiempos de estudiante y solía
utilizar en las investigaciones.También sabía usarla con propósitos
no profesionales.Grababa sus sueños
A Mel le pagaban por dudar, debía buscar un asesino que podía
ser múltiple. "Seamos niños". Hipótesis de asesinato
para animar este Julio caluroso en la visita a la ex-mujer de Bil. Vivía
en una urbanización en la carretera de Burgos. Clase media-media alta,
aparentemente al menos. Cuando se separó de Bil empezó a vivir
con otra mujer. En la jefatura no encontraron ni motivos, ni interés,
ni móviles que implicaran a Paula en la muerte de Bil.. Pero ella,
experta en las ciencias del comportamiento y en que los caminos del "Divino"
son inexcrutables, cumplía su trámite.Tenía la esperanza
de que no lo fuera. Le abrió la puerta una mujer de unos cuarenta años,
pelo corto, ropa deportiva y zapatillas cangrejeras con tacones. Se presentaron
y se sentaron a tomar café en un salón Neo-hippy con libros
y reproducciones de cuadros contemporáneos. Le llamó la atención
la reproducción del "Origen del mundo" de Coubert, con su pubis rizado
desafiando al visitante en la pared preferente del salón, enfrente
del cómodo asiento. Paula había asimilado su homosexualidad
de una manera insegura y a ello ayudaba esa pincelada de militancia inequívoca
y poética.
- ... Pero yo creía que ya no me molestarían más con
el asunto...
Mel se disculpó profesionalmente ante ella, y Paula le dijo que la
tuteara. Mel no lo hizo. . La historia de Abilio. Paula comenzó un
superficial relato de sus relaciones con éste. Era concreta, orgullosa,
poderosa en su condición de mujer.
- Creo que vosotros también le llamabais Bil- Mel asintió con
la cabeza derramando café, que ella misma limpio con la servilleta
de papel ante la inmutabilidad de Paula que prosiguió-
- Nos conocimos, nos casamos y nos separamos. ¿ Cómo nos conocimos?...
ya ni me acuerdo, amigos comunes, etc... en fin, todo pronto y mal. No le
conocía en absoluto, el por tanto poco podía saber de mí.
Muy poco seguro podía estar de lo que hacíamos. Vivimos menos
de un año juntos. No recuerdo mucho más. O sí, no fuimos
felices. Te soy sincera si te digo que no fuimos absolutamente nada-
Mel trató de relajar la confesión- Conozco ese cuadro de Coubert.
Siempre me ha gustado- Paula le interrumpió
- ¿ Me preguntas ya si Bil y yo teniamos problemas o hablamos del
desnudo en la pintura?
Mel fue al grano-... su separación declaró que fue amistosa,
no discutían, etc...- Paula dudo unos instantes y luego respondió
con distanciamiento
- No, no dije eso, problemas tuvimos. El bebía yo también, y
me ponía de coca hasta el culito- Mel no recordaba haber leido nada
de drogas sobre el asunto- Supongo que sabes que las discusiones entre gente
estimulada o con miedo a no estarlo lo suficiente, elevan la agresividad a
la potencia de las sustancias que se toman. Hay números, numeritos.
Circos más o menos divertidos, desagradables, peligrosos.
Había ayudado a instruir muchos sumarios, especializándose en
las pautas de comportamiento de números sospechosos. Ya lo creo que
lo sabía, incluso personalmente tenía mucho que decir. En su
propia piel había sufrimiento, . Cómo odiaba la autoestima,
casi tanto como a su gran "enemigo" poderoso, sutil y burlón,el alcohol,
que aparecía más de lo previsto en su estancia en Madrid.
- ... Hace más o menos que no nos veíamos, un año .
No volví a verle. Bueno, miento, le ví en París hace
unos meses en un hotel frecuentado por turistas españoles. Él
estaba en un congreso de policías, yo hacía turismo.Me invitaron
a una paella
¿ Sola ?- preguntó Mel
-No, iba con una amiga. No volví a verle. Hace dos meses tus compañeros
trajeron las fotos en la que aparecía decapitado. Horroroso. No hizo
falta que le reconociera, lo hicieron sus hermanos. . Cuando estuvimos juntos
a penas conocí a su familia, la boda y poco más, Bil y su gente
eran como casi todas las familias. Circunstancialmente correctos- Mel probó
a alargar la conversación- ¿Le llamó algún detalle
la atención al separarse?
- No- respondió secamente Paula-... me interesaba más mi coca
y mis borracheras que las suyas. Se que frecuentaba a alguna amiga esporádica,
pagando. Imbécil, ... ¡Ah! que tuvo problemas con el juego.
Yo no le podía prestar dinero, tampoco me lo pidió. Soy profesora
de música en un instituto. Gano una mierda. Sólo le ayude una
vez. Me pidió orina para un reconocimiento médico en vuestro
trabajo. Le pillaron. De todas formas su descontrol era más que evidente.
¿ Quieres más café o te vas ya ?-
Paula acompañó a Mel hasta la puerta. A modo de despedida le
advirtió:
- Espero que no nos volvamos a ver. Hace mas de un año que no tomo
nada, ni drogas, ni alcohol. Si he de remover parte de mi pasado me gustaría
hacerlo personalmente, sola, sin ayudas. Os aseguro que no tengo más
que decir.
En el umbral de la puerta Mel sacó de su bolso la grabadora en vez
de las llaves del coche.
- No se preocupe. Creo que será suficiente-
Paula forzó a propósito una mueca de sonrisa convencional.
-.Apágala se te van acabar las pilas, has utilizado una grabadora.No
debes avergonzarte de tus acciones.-..y cerró la puerta. Dió
dos vueltas a la llave acentuando teatralmente su actitud, la que se había
despedido a la francesa no fue ella.Se quedó con la despedida en los
labios.
Tenía tiempo y conducir sin prisas era un placer incluso en Madrid.
Pensó en la direccion que había anotado anteriormente y que
se encontraban en su bolsillo.Alcohólicos Anónimos 3418282
.Tenía tiempo para todo menos para sus reuniones, sus encuentros..
se estaba concediendo un lujo. Casi una semana sin asistir .. De cualquier
modo, no encontraba motivos de disturbios emocionales. Pero sabía que
el fantasma de la recaída siempre estaba presente y pasaba fugazmente
como los automóviles que en dirección contraria aceleraban al
salir de las curvas de la autovía.Volvió a sentir grandes deseos
de beber.
Bil vivía al día aunque los ingresos en el departamento no
eran tan bollantes como ella había supuesto. Sueldos que permitían
pagar hipotecas medias y mantener familias de no más de 3 miembros.¿
Por qué hay personas que se autodestruyen? Adicción sin duda.
Será porque aman demasiado. Hay gente que no se flajela de por vida
y otros si, esa es la realidad. De Bil le habían contado que pasó
los primeros años en la oficina sin pena ni gloria. Ni amigos, ni enemigos.
Al final más de lo último, pero en general la enumeración
de sus errores se saldaba con el aconstumbrado" Bueno, ya sabes..." su última
partida fué con la muerte ¿Motivos para asesinarle?... Mel
sabía que normalmente quien mata a un policía lo ha hecho ya
con anterioridad.¿Pasional? La fase problematica del alcohol aleja
las inquietudes amorosas, es una tocada de fondo. ¿el dinero? desde
luego, éste es tan real para el acreedor como el vidrio con veneno
que levanta sistematicamente, el alcoholico. Mel recordó sus terapias
en Francia. Quienes y como le salvaron de su autodestrucción. Era
alcohólica y nada de lo que le pudiera suceder directa o indirectamente
a un borracho conocido le era indiferente.Aunque había disfrutado de
momentos de verdaderra paz,día a día, debía rebuscar
la brújula que orientara su trayectoria.Estaba decidida a hacer un
inventario personal sincero.Escribirlo incluso en su ordenador.Una lista de
todas aquellas personas a quienes había ofendido y estaba dispuesta
a reparar el daño causado cuando el hacerlo no implicara perjuicios
a nadie.Habia comenzado por su madre.Pero no había muchas más.
Pronto celebraría su noveno aniversario seca. Record de sobriedad que
le había costado mucho. Y cuando quería decir mucho, suspiraba
pesadamente con impotencia y convencimiento. Había bebido desde que
recordaba. Las primera copas en la infancia, en las vacaciones, en los pueblos,
en las playas ¡Qué chiquilla! Bebía de las botellas de
cerveza de su padre para luego rellenarlas con agua. Una comunión,
algún primo, primera borrachera; la primera vez que perdió
la consciencia. Después, la solitaria carrera de una bebedora de fondo,
que bebe y estudia. Estudia, aprueba, trabaja y bebe. Era lo que mejor hacía,si
exceptuamos su "adicción a los romances". Mel ignoraba como estaría
considerada actualmente en la psicología y en la criminología
española la peculiar "adicción a los romances". En París
conoció a muchos adictos de este tipo, tocayos de debilidad. Era difícil
saber a quienes el consumo de sustancias les llevó a ello, pero estaba
convencida de que con ella así fue. La adicción al romance
es propia de, como todo el mundo sabe, individuos que tienen relaciones sexuales
en situaciones o circunstancias límites. Follar con mucho peligro.
No se trata de que dos trapecistas hagan el amor, No. Sino de que la lívido
y la muerte se convinan inciertamente para producir placer. Un policía
que mete la pistola en el coño de una puta en una pensión de
mala muerte y dispara, puede servir de ejemplo machista relativamente frecuente.
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