Felix Cubero
El asesino dentro de la botella
Capítulo 15

 

Madrid Jueves 27 de Julio.San Cristóbal. Luna Nueva en Leo

Un sonido en la oscuridad le sobresaltó. Había cenado y pedido a su guardía que apagara la luz. No para dormir sino para pensar. Incomunicada no paraba de darle vueltas a la sucesión de asesinatos. No quería esquivar una pregunta. La pregunta ¿ Había sido ella ?. Se habría descontrolado tanto... habrían salido sus perturbaciones de forma criminal... Era imposible recordar. Sus lagunas estaban selladas en su mente. ¿ Sería responsable de alguno de los crímenes ? Siendo honesta con ella misma,excepto en el de Tina, no tenía coartadas en ninguno de los dos homicidios. Ni tan siquiera en el de las chicas de le Coq Rouge en París. Respiró hondamente. Había vuelto a escuchar el ruido. Estaba segura de que alguien había entrado en el calabozo. Se incorporó y se puso en cuclillas en una esquina, agazapada como un conejo. Alguien se acercaba. ¿ Qué pasaba ? Iba a ser la siguiente en la lista. No pudo evitar tocarse la falange de su dedo índice de la mano izquierda. Y aguardó. Escuchó una voz familiar
.- ¿Estás ahí, Mel?- Era Nas.
- Nas, ¿ qué haces aquí?...-
- Que sería de los niños, sin la desobediencia.Coucteau. Ya te contaré. Voy a sacarte de aquí. He dormido al guardían pero no podemos hacer mucho ruido. Vamos.
- Si le has dormido, ¿ Porqué hablamos tan bajo?
- Pues no lo sé.- Nas abrió la celda. Mel le miró
- Gracias. ¿Confías en mí?- Nas también sonrió
- Sí. Tengo buenas noticias. Han falsificado tus pruebas, me lo dijo Wen-
- ¿Quién?-preguntó Mel-
Estuve en tu casa, escuché el contestador. A un tal Lesegue. Creo que tú no tienes nada que ver. Y aquí corres peligro. ¿ Santolaya?, creo que deberíamos hacerle una visita. Tal vez encontremos algo en su casa. Tengo la impresión de que todo está muy organizado. Vamos. He curioseado en su ordenador y he encontrado una segunda residencia discreta y menos corriente que su apartamento de la calle Princesa-
Santolaya vivía en "La Florida", una urbanización exclusiva a pocos kilómetros de Madrid, en la carretera de la Coruña. Al dejar los juzgados de Plaza Castilla, Castellana abajo, escucharon a lo lejos pitidos, y vieron a dos policías corriendo. Su ausencia había sido notada inmedíatamente.
-Ven Mel, tengo el coche cerca.- Llegaron al automóvil. Nas conducía y fumaba yerba --No sé si estaremos obrando bien, pero a veces me dejo guiar por la intuición. -
En la radio de Nas se daba ya la información de la fuga de Mel. Un código 230. Habían sido rápidos. Nas dijo que no había estado nunca en la casa de Santolaya.
Hacía allí se dirigían. Bajaron por la Universitaria hacía la autopista de la Coruña en dirección a la cuesta de las Perdices. Había mucho tráfico. El hipódromo de la Zarzuela estaba abierto. Era una discoteca con caballos, carreras de caballos y al aire libre. Nas iba en silencio. Estaba colocado pero sabía controlar su globo
.- ¿ Cuál es la calle ?.
- La calle Gorbea 112. No sé si habrá una calle más cara en la provincia de Madrid.-continuó Boca -Mierda hay un control de la Guardía civil. Vamos a tener que identificarnos. Ya tenemos bastantes problemas. Bajémonos del coche.-
Nas y Mel se apearon, había toda una caravana de juventud. Risas y música de los radio cassettes a todo trapo, mucho Simply Red. Nas no pudo tener una idea mejor. El coche de detrás llevaba un artista: Pedro Almodóvar. Nas muy apesadumbrado se dirigió al auto, iban Almodóvar y otros tres amigos.
- Oye hemos pinchado, ¿ no os importa acercarnos hasta la próxima gasolinera? No llevamos nada de repuesto.
- Claro, claro, subid.- Nas quería saltarse el control policíal de una manera muy cinematográfica.Llegaron hasta el control. Un guardía civil mirò dentro del automóvil.
- Oye, Almodovar, ¿ por que nos sacas así en las películas?...- Almodóvar quitó hierro a la situación
- Que no, que no... que son metáforas. Anda déjanos pasar que nos sigue toda la generación X.-
Llegaron a la gasolinera. Almodóvar miró a Mel.- Oye, no nos conocemos. Mel dijo que no y el coche arrancó. Mel y Nas se desviaron hacia la carretera secundaria que llevaba a la calle Gorbea. Las edificaciones eran lujosísimas. Mansiones de Empresas japonesas, particulares, oficinas del más alto standing. Saltaron la verja de la parcela de Santolaya. Un seto de más de 3 metros de altura. Eran policías. Nas se encendio otro de sus cigarros. Había coches aparcados en un extremo de la parcela. Y en medio de ésta, una ermita octogonal, un templo solar.La Ermita poligonal parecía un búnquer. Una construcción sacada de un bosque del Medioevo con su cruz de doble tramo en el tímpano de la portada sur, a modo de insignia de Orden Militar. No se aproximaron mucho a la única puerta de menos de dos metros cerrada a cal y canto. Había 6 ó 7 coches, todos bastantes lujosos,alguno extranjero.. De los 8 ventanucos escarvados en la piedra y hormigón de los muros, salía una tenue luz, murmullos y una música que conocían. Era de Pink Floyd. Mel y Nas se miraron, la única forma de enterarse de algo de lo que allí ocurría era, como en nuestra existencia, empezando las cosas por el tejado. Éste en forma de bóveda, era de uralita y parecía mucho más improvisado que las paredes exteriores de apariencia sólida. Era como si se hubiese reconstruido una iglesia románica sobre unas ruinas, sin mucho tiempo y sin el presupuesto del Ministerio de Cultura, no era el Valle de los Caídos pero el conjunto tenía algo que ver con las Iglesias sepúlcro o los Super-panteones del más rico del cementerio. Estaban subidos en el tejado.
- Creo que una de estas planchas se podría levantar si me ayudas.-
- Está bien- contestó Mel- pero apaga eso a ver si te vas a caer.-
Y Nas se cayó.
 
 


Índice de capítulos
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29

Volver a la sección de letras amateurs