Precisamente hace unos días me parapeté en el roqueo bajo el faro Trafalgar con el libro del mismo nombre. Uno de los grandes placeres del invierno aquí es poder disfrutar de esos rincones con un buen libro y casi en solitario, antes de que llegue la avalancha de los ñus veraniegos. Aunque se extrañan los paseos por la cuesta de Mollano.
Acabo de aterrizar en el foro pero llevo muchos años, a mis 32 se diría que unos 22 o 23 siguiendo al Jefe. Hasta soñaba con ser corresponsal de guerra.
En cualquier caso, gracias por el recibimiento. Por aquí me tienes cuando quieras hacer una visita.
Un saludo, |