El ministerio de defensa de Karma Chacón estudia sustituir el Chapiri, el tradicional gorro de la legión española por una boina color granate para adaptar el cuerpo a los tiempos modernos.
Mucho me temo que son otras las razones. El chapiri que porta la legión desde su fundación en 1920 es relativamente moderno si lo comparamos con el característico gorro de la Armada, que se usa desde la batalla de Lepanto:
“la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”.
(A bordo en la mar, en la galera “Marquesa”, en el año de nuestro señor de 1571, Miguel de Cervantes y Saavedra).
Gorros similares al chapiri llevan los ejércitos más modernos del mundo como el U.S.M.C.( Cuerpo de Marines de los Estados Unidos).
Son innegables las connotaciones que para la memoria histérica tiene el Chapiri legionario, pero es desconocimiento de la memoria histórica las connotaciones que pueda tener la nueva boina que lo sustituirá, casi roja, como la de los Requetés de las brigadas de Navarra, que corrieron a boinazos a los gudaris (mi abuelo entre ellos) del ejercito de Euskadi hasta Santoña donde se rindieron en masa sin pegar un tiro y después, los Requetés, llegaron al Mediterráneo repartiendo ostias.
Decía el presidente de la 2ª Republica, Manuel Azaña, que no había nada más peligroso para el ejército de la republica que un Requeté recién comulgado y confesado. Sin dudas, aquellos fundamentalistas católicos se ganaron a pulso su reputación como las mejores tropas de nuestra trágica Guerra Civil (que jamás se repita), y nombrar a “La 4ª de Navarra” producía un silencio de admiración en toda la línea del frente a ambos lados.
Parece una obsesión progre ir contra los símbolos propios de la Legión que forman parte de su idiosincrasia. Este tipo de símbolos en determinadas unidades, están presentes en todos los ejércitos occidentales; el mostacho del pelirrojo sargento mayor de la guardia de Gales, las gafas “american optical” del Master Chief Petty Officer», del destructor yankiee, y los guardan con escrupuloso mimo.
Hay normativas para que el largo y grosor de las patillas legionarias y la pelambrera pectoral sean políticamente correctas, pero no me quiero ni imaginar el lio si al brigada de máquinas se le ocurre protestar porque “LA marinerO” del destino se niega a cambiar los filtros del motor principal porque se le pueden partir las uñas de porcelana de 80 euros con las que la chica apareció un buen día para hacer juego junto con la melenita caoba con mechas doradas y el piercing en la ceja. Al final el filtro, lo cambia el marinero electricista, el de los pelos de punta y un arete en la oreja, o, lo cambia el propio brigada con todos los huevos llenos de mejillones dejando solo el control de propulsión con un cabreo de cojones.
También me contaba cabreado un camarero malagueño, poco sospechoso de acogerse a sagrado, mas dado a encender canutos que cirios, y que seguramente tiene los mismos problemas que yo con el padre nuestro nuevo, que todos los años procuraba ir a su tierra a ver la ofrenda de la Legión al Cristo de la Buena Muerte, Se le saltaban las lágrimas de los ojos.
Lo he visto el video por you tube, lo cierto es que emociona.
Comprendí las lágrimas del camarero malagueño que lo recordaba en vivo.
Este es el enlace con el himno de los "legías" con el que también quiero dar homenaje a los guardias civiles caídos en combate en Afganistán:
http://www.youtube.com/watch?v=NPn2Hs7TtDc
Viva la Legión y Viva la Guardia Civil
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http://www.youtube.com/watch?v=_mBVwjDF9XM
La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.
-Sir Winston Churchill- |