No solo el Jefe, que estuvo como siempre brillante, ameno, divertido y apabullante. Me pareció que Juan Ramón Lucas le dio una réplica muy buena, moderado, hizo una buena descripción de los personajes y en todo momento cedió el protagonismo a Arturo.
El teatro hasta los topes, cantidad de gente conocida escuchándole con arrobo.
Y él absolutamente contento, agradable, simpático... (también muy guapo, claro). Una delicia y un placer haber podido estar allí.
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Mi patria es mi infancia |