“La guerra, es una visión del mundo, analiza Pérez-Reverte. Si pensara en una fotografía, sería la de Henri Huet, la “Zona de guerra D, junio de 1967”. ”
En “el pintor de batallas”, el escritor español revisa su pasado de corresponsal de guerra. Una novela impresionante, de una espantosa gravedad. Reconoce.
Este es el día, la primera etapa en el Café de Flore considerado por su calma sin embargo quizá parecido demasiado ruidoso. ¿Por qué? Porque Arturo Pérez-Reverte estaba afónico. Incluso en el cláustro de un monasterio habría sido difícil oírlo, para seguir los meandros de su pensamiento efervescente...
(...continuará) |